ÚLTIMA PARADA: LA CACHETADA

ALEMANIA 4 – ARGENTINA 0
OTRA VEZ AFUERA EN CUARTOS, OTRA VEZ ALEMANIA

Arne Friedich en el festejo del 3 – 0. De fondo el desconsuelo argentino, ya no quedaba nada por hacer
Sucedió en la misma instancia del Mundial anterior, Alemania fue el verdugo de Argentina. Aunque esta vez fue una caída mucho más dura, se perdió 4 – 0 y de la peor manera: siendo futbolísticamente humillados en el campo de juego por un rival serio. Con este resultado, los alemanes se convirtieron en serios candidatos para llevarse el título. Con este resultado, los argentinos nos volvemos a despedir con las manos vacías de una Copa del Mundo luego de ilusionarnos en primera fase, cómo tantas otras veces.

La defensa cometió la misma cantidad de errores que venía cometiendo, lo que pasó fue que en este encuentro no tuvo al rival que asusta –México-, sino al que convierte: Alemania. De la mano de Podolski, Schweinsteiger y Klose, los Teutones se armaron un festín con las desprolijidades defensivas del equipo de Maradona. Terminó goleando y con un cuarto gol soberbio por parte de los alemanes, tras una lección de toques.

Se esperaba más del conjunto albiceleste. Se esperaba más del mejor jugador del mundo, Messi, quién jugó muy bien en la primera fase ante los adversarios más accesibles, bajó su nivel en octavos aunque participó del primer gol y no tuvo influencia positiva en el partido que más se lo necesitaba. Si bien es cierto que careció de acompañantes que lo ayuden para desplegar su mejor versión, sigue en deuda con la celeste y blanca. Se despidió de Sudáfrica sin convertir un gol.
Esta vez el técnico no acertó en los cambios, como si lo hizo los partidos anteriores. El que más podía ayudar al crack de Barcelona era Pastore, sentado en el banco de suplentes y Maradona se demoró en su ingreso, que debió haber sido en el vestuario, luego de un primer tiempo a solo un gol de diferencia gracias a la bondad teutona. Cuando Diego lo llamó a los 22’ del segundo tiempo, Alemania justo hace el segundo gol y liquidó el partido. Ya era demasiado tarde para torcer la historia.
Nos queda como aprendizaje la siguiente reflexión: cuando nos enfrentó una selección prestigiosa, desnudó las falencias que habían sido camufladas por la pobreza de los rivales anteriores. Al final no éramos un equipo tan serio como pensamos. Nunca habíamos enfrentado adversidades en el torneo y cuando sucedió en el minuto 2’ de un partido: la historia se terminó.
Argentina planteó el partido de la misma manera que generaba ilusiones en un principio, apoyado en el poder ofensivo de las individualidades, pero había que cambiar porque ahora enfrente estaba una potencia. Y Alemania derrumbó el castillo de ilusiones jugando a lo Alemania, defendiendo muy bien, siendo contundente y capitalizando la debilidad de su rival.

El equipo argentino no tuvo respuesta en el resultado adverso, por lo que el rendimiento de los jugadores fue bajo. En pocas líneas, el uno por uno:


Romero: tuvo responsabilidad en el primer gol alemán, que fue el principio de fin.
Otamendi: un claro ejemplo de la falta de experiencia, en quince minutos ya había cometido tres faltas, la primera fue el tiro libre que terminó en el gol de Muller.
Demichelis: los tres goles del segundo tiempo llegaron por su costado, estuvo flojo como en todo el Mundial.
Burdisso: en una defensa muy pobre, fue el único que tomó la voz de mando para reorganizar el esquema de atrás, pero no tuvo buenos oyentes.
Heinze: el mismo que el de las eliminatorias, vio siempre las camisetas negras de lejos y cuado cayó al suelo fue por negligencia propia, no como consecuencia de un buen quite.
Maxi Rodríguez: no colaboró para que le llegue limpia una pelota a Messi y no estuvo en sintonía de partido.
Mascherano: quedó muy solo en el mediocampo y no pudo salvar los desastres defensivos. Intentó, corrió y metió, pero no alcanzó.
Di María: similar a Maxi Rodriguez, nunca aportó para facilitar el juego de Messi y estuvo muy impreciso como el resto de los partidos.
Messi: con pocos acompañantes para descargar la pelota, buscó siempre ser peligroso para los rivales pero no lo logró. Tuvo entrega, pero se esperaba más de su talento en el partido más importante.
Tevez: fue el que mas intentó juntarse con Messi y quebrar la defensa alemana sin éxito. No jugó bien, pero fue lo mejorcito de Argentina, corrió hasta el último segundo.
Higüaín: hizo un gol bien anulado y luego le costó entrar en juego, casi no apareció en el partido.

Última parada: la gloria”, es la frase pintada en el bus que trasladó a los jugadores en Sudáfrica 2010. Cuatro goles abajo, con el tiempo cumplido al minuto 90 del partido, un hincha argentino aclamó: “¡Que se termine porque nos comemos seis!” Esa fue la impresión que tuvimos la gran mayoría de los presentes en el Green Point de Ciudad del Cabo
Fue la última parada, LA CACHETADA.

Portada deportiva de Sunday Times, el diario más importente de Sudáfrica

Síntesis
Argentina: Sergio Romero; Nicolás Otamendi, Martín Demichelis, Nicolás Burdisso, Gabriel Heinze; Maxi Rodríguez, Javier Mascherano, Angel Di María; Lionel Messi, Carlos Tevez y Gonzalo Higuaín. DT: Diego Armando Maradona.

Alemania: Manuel Neuer; Philipp Lahm, Arne Friedrich, Per Mertesacker, Jerome Boateng; Bastian Schweinsteiger, Sami Khedira; Thomas Müler, Mesut Özil, Lukas Podolski; y Miroslav Klose. DT: Joachim Low.

Goles: PT: 2’ Thomas Müller. ST: 23’ Miroslav Klose; 29’ Arne Friedich; 44’ Klose.
Cambios: ST: 24’ Javier Pastore por Otamendi (Arg), 26’ Marcell Jansen por Jerome Boateng (Ale), 29’ Sergio Agüero por Di María (Arg), 32’ Tony Kroos por Sami Khedira y 37’ Piotr Trochowski por Thomas Müller (Ale).
Amonestados: 10’ PT Otamendi, 32’ PT Mascherano (Arg); y 34’ PT Müller (Ale).
Arbitro: Ravsham Irmatov (Uzbekistán).
Estadio: Green Point (Ciudad del Cabo).