Remontada de campeón: Manchester City golpeó sobre el final y selló su pase a la final de la FA Cup
El Manchester City logró una clasificación épica a la final de la FA Cup luego de imponerse por 2-1 ante el Southampton en un duelo cargado de tensión disputado en Wembley. El conjunto de Pep Guardiola sufrió más de lo esperado frente a un rival de menor categoría, terminó reaccionando en los minutos finales para evitar el golpe. Los citadinos volvieron a demostrar su jerarquía en el momento justo, alcanzando así una nueva definición de la competencia.
Durante gran parte del encuentro, el desarrollo fue parejo y con pocas emociones claras. Southampton se mostró ordenado, incómodo y hasta superior en algunos tramos del partido, aprovechando las dudas del City que había piezas y no encontraba fluidez en su juego. La resistencia del conjunto rival sorprendió y llevó el partido a un terreno de incertidumbre total, donde cada error podía ser determinante.
El marcador recién se abrió a los 79 minutos, cuando Finn Azaz sacó un remate de larga distancia que dejó sin respuestas al arquero y puso en ventaja al Southampton. El gol desató la ilusión de una hazaña histórica, ya que el equipo parecía estar a un paso de eliminar a uno de los gigantes del fútbol europeo.
Sin embargo, la reacción del Manchester City fue inmediata. Apenas cuatro minutos después, Jérémy Doku logró el empate tras un disparo que se desvió en un defensor, cambiando completamente el rumbo del partido. Ese tanto fue un golpe anímico clave que desmoronó la resistencia rival, devolviendo al City al control del juego en el tramo decisivo.
Cuando el encuentro parecía encaminado a la prórroga, apareció Nico González con un verdadero golazo desde afuera del área a los 87 minutos para decretar el 2-1 definitivo. El mediocampista selló la remontada con un remate imparable, desatando la euforia de los hinchas y asegurando el pase a la final con una acción individual determinante.
En cuanto al aspecto disciplinario, el encuentro se mantuvo relativamente controlado, sin expulsiones registradas y con algunas amonestaciones producto de la intensidad del cierre. El City terminó imponiendo su experiencia en los momentos críticos, mientras que Southampton se retiró con orgullo tras haber estado muy cerca de dar el gran golpe. Con este triunfo, el conjunto de Guardiola alcanzó su cuarta final consecutiva en la competencia y mantuvo vivo su objetivo de seguir sumando títulos en la temporada.






