DESDE ADENTRO 
Emocionante homenaje a Diego en Napoli: una noche inolvidable de amor hacia Maradona

POR JONATAN FABBIAN

DESDE NAPOLES.- El amor incondicional del napolitano para con Maradona tuvo una demostración más, para las lágrimas. Tras un año sin Diego, el club inauguró dos estatuas suyas, una hace unos días en el primer aniversario de su muerte, y la segunda este domingo, en la previa del partido que Napoli venció por 4 a 0 ante Lazio.

Lo vivido en el Estadio Diego Armando Maradona fue sin dudas, la mayor expresión que se hizo en memoria de Diego. Luego de presentar la segunda estatua dando la vuelta por la pista olímpica del estadio, hubo un espectáculo de luces y sonidos de cinco minutos que emocionó a todos los presentes en el estadio. Cuando se encendieron las luces tras ese mágico homenaje, todos los asistentes se secaban las lágrimas.

En la nueva estatua se ve a Diego corriendo con la pelota sobre su muslo derecho, por encima de un gigantesco número 10 con una leyenda inscripta sobre el cero: “Anche io sono napoletano” (Yo también soy napolitano).

Un homenaje colosal donde los miles de fanáticos del Napoli coreaban “Oleee, oleee, oleee… Diegooo, Diegooo”. La relevancia del reconocimiento fue tal que en el campo de juego estuvieron el presidente actual del club, Aurelio De Laurentiis, el ex presidente Corrado Ferlaino, el entrenador del equipo, Luciano Spalletti, el mandamás de la FIFA, Gianni, Infantino, el alcalde de Nápoles, Gaetano Manfredi, y varias ex compañeros de Maradona en el club.

En las pantallas del estadio se montaron imágenes con la magia de la zurda del diez argentino en el campo del por entonces llamado San Paolo. Además se emitieron mensajes de ex compañeros del Pelusa y de otras leyendas del fútbol mundial como Pelé.

Por los parlantes sonaron varias canciones en homenaje al mejor futbolista de la historia, pero lo distintivo fueron relatos de época que recordaron el mítico gol de tiro libre para la victoria de Napoli a Juventus bajo la lluvia, y el segundo gol a los ingleses con la Selección Argentina, para luego ganar México 1986.

Diego arribó en el sur de Italia en 1984 después de su frustrado paso por el Barcelona. Allí ganó dos Scudettos, una Copa Italia, una Supercopa de Italia y la Copa UEFA 1988/89. Maradona se convirtió en una leyenda para los napolitanos que lo adoptaron más que como máximo ídolo, sino como un D10S.

Durante el partido, Napoli gano por goleada y llevó una camiseta con la huella y el rostro de Diego.